Nacida en Venecia, licenciada en Estudios Interculturales, Teresa Sartore ha estado al cuidado durante los tres últimos años de la sección documental del Festival de Venecia de Cortometrajes. Apasionada por la fotografía, se ha apartado del corte experimental de sus trabajos venecianos para acercarse con un ojo nítido y despojado a la vida cotidiana que la ha rodeado en África durante 2005 y 2006.
Venezia
Poblado
Piragua
Al encuentro
Niño entre algodones
Sus fotografías de este territorio, alejadas del reportaje de encargo, le permiten dirigir una mirada sin cálculo moral sobre los niños, propiciando una aproximación inédita a su libertad  en medio de la materia cruda y los colores sin piel entre los que juegan.
Sartore capta, con su mirada de extranjera, el espacio de soledad que a veces cierne a los individuos en un momento del día, y que la convivencia permite atisbar en cocinas, salones o junto a un muro encalado. Con cuidado sitúa el margen de contraste, de respiración.
Después de la cena
Niña con zapatos rojos
Mujer entre mujeres, sus imágenes de África reproducen una sociedad en la que la mirada femenina oscila entre la celosía y la afirmación.
Marina
Niña atisbando
Michèle
En el Camerún de Sartore los seres humanos y la naturaleza están incluidos en la misma luz transparente. Visten ropas occidentales pero andan descalzos con una alegría y curiosidad distintas.
Marruecos constituye otro rostro de África. Las fotografías de Tánger, frente a las costas de una Europa a la defensiva, exhiben la decadencia gloriosa de la antigua ciudad internacional.
Vista de Tánger
Cuestas de Tánger
Gran Teatro Cervantes
Los viejos edificios coloniales, las villas con palmeras inmensas, se derrumban junto a coches y contenedores en la ciudad desierta que ha retratado Sartore y en la que un eterno mediodía sin sombras anula la Historia.
La geometría de esta cultura iconoclasta contamina durante su estancia la mirada de la fotógrafa, que reproduce la misma superposición de fragmentos dispares, la misma falta de silencio, el mismo laberinto sin salida ni Minotauro.
Patio
Alfombras
Tenerías
Fuentes secas, patios abandonados, mercancías expósitas: el Marruecos despoblado y sin refugios que exhiben estas fotografías refleja también, seguramente, un paisaje interior.
Al final de su estancia, Sartore colecciona selvas muertas, sin ramas ni hojas pero donde se posan los pájaros. Su serie de templos devastados y columnas que sostienen el cielo protector deriva hacia una normalidad simbólica.
Volátiles en Volúbilis
Explanada lunar
Pero si algo predomina en la sección dedicada a Marruecos son las azoteas, abarrotadas de pedazos y despojos de vida tendidos al tiempo, imagen fiel de este recorrido fotográfico de varios meses por territorios de África.
Viento de Tánger
Dar El Beida
Cartel de la exposición
La exposición tendrá lugar hasta el 4 de agosto de 2006 en el Istituto Italiano di Cultura de Rabat. Compuesta por medio centenar de fotografías pertenecientes a la colección de la autora, viajará posteriormente a Venecia. Itinerancia
.
Explorando dos caras distintas de un continente, las fotografías africanas de Teresa Sartore testimonian los temores y alegrías sin rastro de sus habitantes y las ruinas de sus esperanzas. Realizadas entre quienes acogieron su convivencia durante casi un año en Camerún y Marruecos, estas imágenes recogen sus gestos y el silencio de sus moradas.